La industria farmacéutica tiene la clave para reactivar la economía post Covid-19

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La industria farmacéutica tiene la clave para reactivar la economía post Covid-19

Su capacidad para generar empleo de calidad, potenciar el tejido industrial y la inversión en investigación biomédica son los principales argumentos para apostar por el liderazgo del sector

La industria farmacéutica tiene la clave para reactivar la economía post Covid-19
España es el primer país de Europa y el cuarto del mundo en número de ensayos clínicos de medicamentos y ya participa también en la investigación de una vacuna
  

De las grandes crisis surgen grandes lecciones por aprender, pero también irrumpen en escena nuevas oportunidades. Hoy, múltiples voces apuntan que la reactivación económica en España pasa por sectores que han demostrado su fortaleza en tiempos tan difíciles como los causados por el Covid-19. Es el caso de la industria farmacéutica. Así lo señalan los expertos del Real Instituto Elcano en un informe que remarca la estrategia que debe seguir el país: un modelo que, además, encaja con las propuestas transformadoras del sector.

“España tiene la oportunidad de convertirse en un hub de inversiones en sectores como el farmacéutico, la ciberseguridad y el automotriz”, remarca el informe. Para el Real Instituto Elcano es clave que el país disponga de una estrategia bien diseñada que le permita aprovechar los fondos europeos para el renacimiento industrial y, a su vez, “debe intentar atraer inversiones con ventajas comparativas”. Además, los expertos proponen que el nuevo modelo económico se base en la internacionalización, para la que el sector farmacéutico es fundamental, según destaca el informe.

Para los expertos, la industria farmacéutica es uno de los sectores que debería liderar la reactivación económica tras la sacudida causada por la pandemia

Recuperar la producción perdida

A las ideas de los expertos, cabe sumarse el plan propuesto por la industria farmacéutica para la reactivación económica. Para Martín Sellés, presidente de Farmaindustria, los objetivos pasan por proporcionar más empleos de calidad; incrementar las inversiones industriales creando nuevas plantas de producción en España, modernizando las actuales o ampliándolas; favorecer las inversiones en investigación básica y clínica e incrementar la colaboración con las instituciones para fortalecer la I+D en España, y contribuir a crear el entorno adecuado para afrontar mejor futuras pandemias y otras emergencias sanitarias.

“Durante esta crisis se ha puesto de manifiesto la necesidad que España y Europa tienen de recuperar la producción que se ha ido deslocalizando en países asiáticos en los últimos años. La alta dependencia del exterior es un riesgo”, afirmó Sellés en el último Encuentro anual de la Industria Farmacéutica Española celebrado en el marco de los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Para él, “estamos en condiciones de recuperar parte de esa producción perdida”, la cual cosa tiene un valor sanitario, pero también económico y social “en tanto permitiría generar tejido productivo, más exportación y más empleo en nuestro país”, remarcó.

El medicamento como inversión

Desde el sector se reclama que el entorno regulatorio sea estable y predecible para lograr activar planes a largo plazo y que permitan generar inversiones en el tiempo. Para el presidente de Farmaindustria, la estrategia farmacéutica ha de partir de “la visión del medicamento como inversión, no como gasto”, además de poner en valor las innovaciones. Cabe entenderse “la implicación que el medicamento innovador y la industria que lo produce tienen no solo en el ámbito de la sanidad, sino en los de la industria, economía, trabajo o hacienda”, señaló.

Los expertos, además, sostienen que la oportunidad que ofrece la industria farmacéutica también ha quedado demostrada por su respuesta a la pandemia. El informe del Instituto Elcano destaca cómo se evitaron problemas de suministro en colaboración con la Agencia Española del Medicamento, distribuidores y farmacias –que ha hecho que los 25 millones de españoles que toman todos los días un medicamento lo tuvieran a su disposición–, además del pleno funcionamiento de las plantas de producción y de la llegada a tiempo de los fármacos que se producen en el exterior. “En un entorno de guerra no ha sido fácil, pero lo hemos conseguido”, dijo Sellés.

El sector requiere un entorno regulatorio estable y predecible y una estrategia farmacéutica que garantice el acceso a la innovación y vea el medicamento como una inversión y no como un gasto

A la cabeza de la investigación clínica

Las cifras contra el Covid-19 refuerzan el mensaje de la industria. Hoy, España es el primer país de Europa y el cuarto del mundo en número de ensayos clínicos de medicamentos y ya participa también en la investigación de una vacuna. “Tenemos mucha fuerza en el terreno de la investigación clínica y podemos aprovechar los fondos europeos para atraer más inversiones a nuestro país”, aseguró Humberto Arnés, director general de Farmaindustria, quien también insistió en destinar al menos un 7% del PIB al sistema público de salud “para acercarnos a los países de nuestro entorno”.

Según los datos aportados por el sector, el año pasado en España se invirtieron más de 1.100 millones de euros en I+D, se marcó un récord de exportaciones de medicamentos superando los 12.000 millones de euros y se superaron los 42.500 empleos directos (210.000 si se suman indirectos e inducidos). Para Farmaindustria, este es otro de los argumentos para apostar por la industria farmacéutica como dinamizador de la economía y transformarla en un modelo productivo más eficiente y competitivo. La apuesta por la innovación está más que justificada.

Via: https://www.lavanguardia.com/



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